• Reducir las horas de funcionamiento de aires acondicionados y calefactores. Esto puede hacerse cuando no queda nadie en la casa.
  • En lo posible, usar electrodomésticos de clase A. Esta es una clasificación internacional y, en esta clase, se encuentran los productos de menor consumo de energía. En nuestro país todavía no están en el mercado todos los electrodomésticos de clase A.
  • Aislar, de la mejor manera posible, paredes y techo de nuestros hogares. De esta forma se reduce la perdida de calor en el invierno y la entrada en el verano.
  • Usar bombita de luz de bajo consumo. Son más caras que las bombitas comunes, pero tienen mayor duración y consumen  hasta un 60% menos de energía.
  • Lavar la ropa con agua fría. Calentar el agua consume mucha energía.
  • Desenchufar ciertos electrodomésticos cuando no están en uso. Los secadores de pelo, cargadores de teléfonos celulares y los televisores consumen energía aunque estén apagados.
  • En el trabajo, apagar las computadoras y los monitores cuando no están en uso.
  • Adoptar la costumbre de reciclar plásticos y papeles.
  • Comprar frutas y verduras frescas en vez de congeladas.
  • Plantar un árbol. Un árbol absorbe una tonelada de CO2 durante toda su vida.
  • Consumir menos carne. Después de CO2, el metano es otro gas que aumenta el efecto invernadero de nuestro planeta. El ganado vacuno, al exhalar, emite gran cantidad de metano.
  • Gran parte del CO2 producido proviene de los autos, camiones y aviones. En la medida en que se reduzcan los kilómetros recorridos en ellos, también se emitirá menos CO2. para esto se sugiere; usar transporte publico en lugar del autos propio o coordinar  con otros compañeros para ir al trabajo en un solo auto-

Fuente: www.climatecrisis.net